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11/10/11

CON LA FÉ SE GANAN BATALLAS

7 de OCTUBRE - LA BATALLA DE LEPANTO
"Denme un ejército que rece el Rosario y vencerá al mundo" (San Pío X).

Hacia 1571 Europa era amenazada por los musulmanes turcos. Éstos habían conquistado el norte de África, el medio oriente y dominaban el Mediterráneo. España y Portugal se habían librado después 8 siglos de lucha. Los turcos se preparaban para invadir Europa, lo cual habría significado el fin del Cristianismo.
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La situación era desesperada. El Papa San Pío V trató de unificar a los cristianos para la defensa militar del continente, pero contó con muy poco apoyo. Finalmente, logró reunir un ejército de 20.000 soldados y una flota de 101 galeones y otros barcos más pequeños. Los turcos, por su parte, poseían la flota más poderosa del mundo, con 300 galeras en las cuales había miles de esclavos cristianos como remeros.

Los cristianos estaban en gran desventaja siendo más pequeña su flota, pero poseían un arma invencible: el Santo Rosario. En la bandera de la nave capitana de la escuadra cristiana ondeaban la Santa Cruz y el Santo Rosario.

Consciente del poder del Rosario, San Pío V pidió a toda la Cristiandad que lo rezara y ayunara, suplicándole a la Santísima Virgen su auxilio ante aquel peligro. El Papa ordenó, además, que antes entrar en combate con la armada enemiga, se sacara a cualquier soldado cuyo comportamiento pudiese ofender a Dios.

Poco antes del amanecer del 7 de octubre la flota cristiana encontró a la flota turca anclada en el puerto de Lepanto, Grecia. La flota católica se ordenó en forma de cruz. La flota turca, en forma de media luna.

En tanto, los cristianos en todo el mundo dirigían su plegaria a la Santísima Virgen, Rosario en mano, para que ayudara a los cristianos en aquella batalla decisiva.

En nuestra flota se dio la señal de batalla izando la bandera enviada por el Papa, con la imagen de Cristo crucificado y de la S. Virgen. Los generales cristianos animaron a sus soldados y ordenaron rezar. Los soldados cayeron de rodillas ante el crucifijo y continuaron en fervorosa oración hasta que las flotas se aproximaron.

Los turcos se lanzaron sobre los cristianos con gran rapidez, pues un fuerte viento les era favorable. Pero sucedió que éste se calmó justo al comenzar la batalla, y pronto cambió de dirección, favoreciendo a los católicos. La batalla fue terrible y sangrienta. Duró desde alrededor de las 6 de la mañana hasta que oscureció.

El Papa Pío V, desde el Vaticano, no cesó de rogar a Dios. Durante la batalla se hizo una procesión del Rosario para pedir la victoria. Estaba conversando con algunos cardenales cuando repentinamente los dejó, se quedó algún tiempo con sus ojos fijos en el cielo, y dijo: "No es hora de hablar más sino de dar gracias a Dios por la victoria que ha concedido a las armas cristianas". El Cielo le había revelado la victoria, confirmada por los mensajeros que llegaron varios días después.

El carácter milagroso del triunfo de Lepanto se corrobora por los testimonios de los prisioneros capturados en la batalla: ellos testificaron que habían visto a N.S. Jesucristo, San Pedro, San Pablo y a una gran multitud de ángeles, espada en mano, luchando contra los turcos y cegándolos con humo.

En la batalla de Lepanto murieron unos 30.000 turcos y 5.000 fueron tomados prisioneros. Unos 15.000 esclavos cristianos fueron encontrados encadenados en las galeras y fueron liberados. Los musulmanes perdieron más de 200 naves. La flota cristiana sufrió 7.600 bajas y la pérdida de 12 galeras.

Dios, que en su justicia había permitido que parte de las naciones cristianas cayeran bajo la opresión turca, impuso aquel día un límite al Islam y no permitió que el Cristianismo desapareciera.

Los católicos logramos ese 7 de octubre una milagrosa victoria que cambió el curso de la historia. Con este triunfo se fortaleció grandemente la devoción al Santo Rosario. En 1569, (dos años antes de la batalla) el mismo San Pío V había fijado la forma tradicional del Rosario.

En agradecimiento a Dios por la victoria, el Papa Pio V instituyó la fiesta de N.S. de las Victorias, el primer domingo de octubre. A las letanías de Nuestra Señora añadió la invocación "Auxilio de los cristianos". El Papa Pío V murió el primero de mayo de 1572 y fue canonizado en 1712. En 1573, el Papa Gregorio XIII cambió el nombre a la fiesta, por el de Nuestra Señora del Rosario. San Pío X la fijó para el 7 de Octubre y afirmó lo siguiente: "Denme un ejército que rece el Rosario y vencerá al mundo".

Lo acontecido en Lepanto por intercesión de la Virgen y el rezo del Rosario se repitió en otros enfrentamientos con los turcos, como la batalla de Viena, el 12 de septiembre de 1683. En agradecimiento a N. Señora por esta victoria, se estableció la fiesta del Dulce Nombre de María. La victoria en la batalla de Temesvar, en Rumania, el 5 de agosto de 1716, también se debe a la intercesión de la S. Virgen María, etc.

Hoy los católicos estamos en situación similar a la de la época de Lepanto. El enemigo parece muy superior en sus fuerzas y la inmensa mayoría de los católicos están siendo vencidos por el demonio, el mundo, la carne; y sufren las terribles consecuencias del cáncer modernista triunfante por un tiempo en la Iglesia desde el fatídico Vaticano II.

Pero así y todo, la victoria es posible, porque “nada es imposible para Dios” (Lc 1, 37). Tenemos las armas más poderosas: nuestra fe, el santo sacrificio de la Misa, el Santo Rosario.

"Denme un ejército que rece el Rosario y vencerá al mundo".

14/9/10

Jesús es mi Luz, mi vida y mi Salvación
Salmo 85

ORACIÓN DE UN POBRE ANTE LAS DIFICULTADES.

Inclina tu oído, Señor; escúchame,
que soy un pobre desamparado;
protege mi vida, que soy un fiel tuyo;
salva a tu siervo, que confía en ti....

Tú eres mi Dios, piedad de mí, Señor,
que a ti te estoy llamando todo el día;
alegra el alma de tu siervo,
pues levanto mi alma hacia ti;

porque tú, Señor, eres bueno y clemente,
rico en misericordia con los que te invocan.
Señor, escucha mi oración,a
tiende a la voz de mi súplica.

En el día del peligro te llamo,
y tú me escuchas.
No tienes igual entre los dioses,
Señor,ni hay obras como las tuyas.

Todos los pueblos vendrán
a postrarse en tu presencia,Señor;
bendecirán tu nombre:«Grande eres tú, y haces maravillas;
tú eres el único Dios.»

Enséñame, Señor, tu camino,
para que siga tu verdad;
mantén mi corazón entero
en el temor de tu nombre.

Te alabaré de todo corazón, Dios mío;
daré gloria a tu nombre por siempre,
por tu grande piedad para conmigo,
porque me salvaste del abismo profundo.

Dios mío, unos soberbios se levantan contra mí,
una banda de insolentes atenta contra mi vida,
sin tenerte en cuenta a ti.

Pero tú, Señor, Dios clemente y misericordioso,
lento a la cólera, rico en piedad y leal,
mírame, ten compasión de mí.

Da fuerza a tu siervo,
salva al hijo de tu esclava;
dame una señal propicia,
que la vean mis adversarios y se avergüencen,
porque tú, Señor, me ayudas y consuelas

Amén

9/6/10

EL PAPA Y LA VIRGEN

Algo increíble para creer en que hay algo divino,
de lo que solo nos acordamos cuando lo necesitamos.

No se sabe por qué Juan Pablo II quiso mantener oculta esta foto por tantos años. La Santa Sede publicó hace poco, por vez primera, esta foto que fue tomada por los responsables de la seguridad, en el preciso momento del atentado al Santo Padre, cuando éste caía en el Papamóvil, doblegado del dolor.

Según explicó Joaquín Navarro Valls, portavoz de la Santa Sede, fueron muchos años de estudio sobre el revelado de esta increíble foto y por supuesto sobre la calidad de la película utilizada, ya que al primer momento del revelado no se lograba comprender la imagen porque no era muy nítida. Finalmente y luego de haberla sometida a miles de controles con los fotógrafos mas expertos del mundo, decidieron que no había ningún truco en ella y hoy nos regalan este bello don de la Madre de Dios.

9/5/10

VIRGEN DE LUJAN - PATRONA de ARGENTINA

La Historia de la Virgen de Luján

Desde Brasil partió la imagen de la Virgen de Luján, hoy venerada en la Basílica del mismo nombre en Argentina.

Los acontecimientos se remontan al siglo XVII, cuando Antonio Farías Saa, un hacendado portugués afincado en Sumampa, le escribió a un amigo suyo de Brasil para que le enviara una imagen de la la Virgen en cuyo honor quería levantar una ermita.

En el año 1630, una caravana procedente de Buenos Aires viajaba rumbo al norte llevando dos imágenes, las que hoy conocemos como 'de Luján' y 'de Sumampa'. La primera representa a la Inmaculada y la segunda a la Madre de Dios con el niño en los brazos. Inmediatamente, ambas imágenes emprendieron un largo viaje en carreta con la intención de llegar hasta Sumampa...

Uno de aquellos días, las caravanas acamparon al atardecer. En formación cual pequeño fuerte, se preparaban para defenderse de las incursiones nocturnas de las bestias o de los indios.

Después de una noche sin incidentes, partieron a la mañana temprano para cruzar el río Luján, pero la carreta que llevaba las imágenes no pudo ser movida del lugar, a pesar de haberle puesto otras fuertes yuntas de bueyes.

Pensando que el exceso de peso era la causa del contratiempo, descargaron la carreta pero ni aún así la misma se movía. Preguntaron entonces al carretero sobre el contenido del cargamento.

"Al fondo hay dos pequeñas imágenes de la Virgen", respondió. Una intuición sobrenatural llevó entonces a los viajantes a descargar uno de los cajoncitos, pero la carreta quedó en su lugar. Subieron ese cajoncito y bajaron el otro, y los bueyes arrastraron sin dificultad la carreta. Cargaron nuevamente el segundo y nuevamente no había quien la moviera. Repetida la prueba, desapareció la dificultad. Abrieron entonces el cajón y encontraron la imagen de la Virgen Inmaculada que hoy se venera en Luján.

Y en el territorio pampeano resonó una palabra que en siglos posteriores continuaría brotando de incontables corazones: ¡Milagro! ¡Milagro!

De común acuerdo, se decidió llevar el pequeño cajón a la vivienda más cercana, la de la familia de Don Rosendo de Oramas, donde la imagen fue colocada en lugar de honra. Enterados del prodigio, muchos vecinos acudieron a venerar la imagen y, al crecer la concurrencia,

Don Rosendo le hizo construir una ermita donde la Reina de los Cielos permaneció hasta 1674. Se la llamó 'La Virgen Estanciera' y la 'Patroncita Morena'.

Manuel, un pequeño esclavo de color que trabajaba en esa estancia fue testigo de toda esa maravilla. Viendo sus patrones el intenso amor que demostraba a la Virgen, lo destinaron al exclusivo cuidado de la imagen, lo que hizo hasta su muerte. Se encargaba del orden en la ermita y de los vestidos de la Virgen, dirigiendo los rezos de los peregrinos.

Al fallecer Don Rosendo, su estancia quedó abandonada, pero Manuel continuó, con santa constancia, el servicio que se había impuesto.

Muy preocupada con la soledad de la Virgen en esos parajes, la señora Ana de Matos, viuda del capitán español Marcos de Sequeira, propietaria de una estancia ubicada sobre la margen derecha del río Luján y muy bien defendida, no viendo ningún interés de las autoridades civiles y eclesiásticas, le solicitó al administrador de Don Rosendo la cesión de la imagen de la Virgen de Luján. Ella le aseguró el cuidado y la construcción de una capilla digna y cómoda, facilitando la estadía de los peregrinos. Juan de Oramas, el apoderado, aceptó la oferta y doña Ana de Matos le pagó por la cesión de la imagen.

Feliz de haber logrado su propósito, la instaló en su oratorio, pero a la mañana siguiente, cuando se dirigió ahí para rezar, descubrió con asombro y angustia que la Virgen no estaba en su altar. Ello volvió a ocurrir varias veces hasta que, el obispo de Buenos Aires, fray Cristóbal de Mancha y Velazco, y el gobernador del Río de la Plata, don José Martínez de Salazar, organizaron el traslado en forma oficial y con todos los honores que merecía Nuestra Señora, acompañada por doña Ana y Manuel, quien esta vez acompañó a su querida Señora. De este modo, la Virgen permaneció en su nueva residencia. Con motivo de esta intervención de la autoridad eclesiástica y confirmado todo lo acontecido por el prudente prelado, se autorizó oficialmente el culto público de la 'Pura y Limpia Concepción del Río Luján'.

En 1677, la señora de Matos donó el terreno donde hoy se levanta la Basílica. En 1684 llegó a Luján el sacerdote Pedro de Montalvo. Sumamente enfermo, pidió a la Virgen su curación, por lo que una vez obtenida quedó como primer capellán, dedicándose por completo a su culto.

El P. Montalvo pertenecía a una noble familia y gozaba de vastas e influyentes relaciones. Con mucho entusiasmo se dedicó a la terminación de la capilla con la ayuda de sus relaciones y de las autoridades coloniales, quienes venciendo obstáculos de toda índole, tuvieron la inigualable satisfacción de inaugurar en 1685 el nuevo Santuario, al que se trasladó la imagen en solemne Procesión, el 8 de Diciembre.

Así tuvo su primer palacio la Reina del Plata y su primer custodio oficial, Don Pedro de Montalvo. Luján, el pueblo de la Virgen, fue creciendo en importancia y se le otorgó el título de Villa. Alrededor de la capilla surgía una población para atender a los peregrinos que acudían de lejos. En vista de ello, el Cabildo Eclesiástico de Buenos Aires constituyó la Parroquia de Nuestra Señora del Río Luján el 23 de octubre de 1730 y designó al P. José Andújar como su primer párroco.

Orígenes de La Basílica Nacional de Luján

Hacia el año 1872, el Arzobispo de Buenos Aires, Monseñor Federico Aneiros, entregó la custodia del templo a los sacerdotes de la congregación de la Misión, conocidos como Padres Lazaristas (fundados por S. Vicente de Paúl).

En aquel entonces el Padre Jorge María Salvaire, fue herido en un viaje por los indios y estuvo al borde de la muerte. En ese momento realizó una promesa a la Santísima Virgen y milagrosamente fue sanado.La promesa del Padre Salvaire fue, "Publicaré tus milagros..., engrandeceré tu Iglesia". En cumplimiento de este voto, publicó en 1885 la "Historia de Nuestra Señora de Luján".

En 1889 fue nombrado Cura Párroco de Luján y dedicó su vida y esfuerzos para edificar la gran Basílica. Con el apoyo de Monseñor Aneiros y la colaboración de sus compañeros de Congregación, inició la construcción de la actual Basílica Nacional el 6 de mayo de 1890. La Basílica se inauguró en el año 1935. El director de la obra fue el Ingeniero Ulrico Courtois. La grandiosa basílica, de estilo gótico, tiene preciosas vidrieras.

La cripta de la basílica alberga muchos tesoros relacionados con la historia de Luján, contando además con hermosas réplicas de todas las advocaciones marianas de América.Aprobación eclesiástica.

La Solemne Coronación de la Virgen de Luján.

El Padre Salvaire, en 1886, presentó al Papa León XIII, la petición del Episcopado y de los fieles del Río de la Plata para la coronación de la Virgen. El Pontífice bendijo la corona y le otorgó Oficio y Misa propios para su festividad, que quedó establecida en el sábado anterior al IV domingo después de Pascua. La coronación canónica se realizó el 8 de mayo de 1887.

El santuario recibió de Pío XII el título de Basílica en el año de 1930.Juan Pablo II bendijo la imagen de Nuestra Señora de Luján el 11 de noviembre de 1995, con ocasión de la visita «ad límina» de los obispos argentinos.

El 13 de noviembre de 1998 el Papa visitó la iglesia nacional de Argentina en Roma, el primer templo de una república americana situado en la diócesis del Papa, y entronizó la imagen de la Virgen de Luján, patrona de Argentina. Dijo el Papa: «En la encrucijada del Tercer Milenio te encomiendo, Madre Santa de Luján, la patria argentina: las esperanzas y anhelos de sus gentes; sus familias y hogares, para que vivan en santidad; sus niños y jóvenes, para que crezcan en paz y armonía y puedan encontrar su vocación humana y cristiana; te encomiendo también el esfuerzo cotidiano y el diálogo solidario de los empresarios, trabajadores y políticos, que en la Doctrina Social de la Iglesia encuentran su inspiración más genuina».

El pontífice también suplicó a la Virgen Patrona de la Argentina que cuide al pueblo argentino, lo sostenga en la defensa de la vida, lo consuele en la tribulación, lo acompañe en la alegría y lo ayude siempre «a elevar la mirada al cielo, donde los colores de su bandera se confunden con los colores de tu manto inmaculado».El Papa Juan Pablo II visitó Argentina dos veces, la primera durante la guerra de las Malvinas. El Papa también fue mediador para la paz con Chile.

9/12/09

POLITICA - MACRI Y EL MATRIMONIO GAY

EL COSTOSO DIVORCIO DE MACRI CON LA IGLESIA
Su pelea con el cardenal Jorge Bergoglio por el matrimonio gay amenaza la cohesión de su fuerza política. La cúpula eclesiástica rechazó ubicar a un funcionario afín en Educación.

Autor: Edgardo Martín Mendiondo


Hay divorcios y divorcios. De eso también tiene experiencia el actual jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, quien debió atravesar uno en su vida privada muy costoso y complicado. Sin embargo, el que le puede salir peor para su carrera política es el acontecido el 24 de noviembre último, en una reunión calificada, por los presentes, como muy áspera.

Fueron 20 minutos, en los cuales debió escuchar en la sede de la curia las duras críticas de monseñor Jorge Bergoglio, indignado por la flexibilidad que mostró Macri ante la posibilidad de legitimar el matrimonio gay, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Hasta esa instancia había llegado por súplicas de sus aliados cercanos a la curia, como su ex vicejefa de Gobierno, Gabriela Michetti, el jefe de bancada de bloque de diputados nacionales PRO, Federico Pinedo, y Santiago De Estrada, actualmente en la Auditoria de la Ciudad.
Según cuentan testigos presenciales, la réplica de Bergoglio a Macri por no haber apelado el fallo, que en principio permitía el casamiento entre homosexuales (después quedó en suspenso por otro fallo a nivel nacional), fue fulminante. Hacía rato, que el número uno de la Iglesia argentina no salía de su conocida parsimonia y prolongados silencios para expresar sus ideas y valores con llamativa dureza.

"Mal augurio"

El momento de mayor tensión, fue cuando el arzobispo le recordó el mal paso que habría dado el ex Jefe de Gobierno, Aníbal Ibarra, al salir a respaldar una muestra del artista plástico León Ferrari, que había sido considerada agraviante para la Corporación de Abogados Católicos, casualmente el mismo sector que interpuso ahora un recurso de amparo contra el casamiento gay.

La tensa reunión terminó con una declaración de Macri justificando su postura aperturista y un duro comunicado del arzobispo de Buenos Aires en el que acusó al jefe de Gobierno de faltar "gravemente a su deber de custodio de la ley".

La presión ejercida por el sector macrista pro-Iglesia no surgió efecto y para colmo llevó a un punto de ruptura la relación de Macri con Bergoglio, en un momento en que la administración porteña está seriamente cuestionada por el caso del espía James.
Santiago De Estrada, llamado "El Obispo", manifestó en privado su desazón por el camino adoptado por Macri, y hay quienes aseguran que se podría producir un fuerte internismo dentro de la fuerza que reactivaría una masa critica a la gestión de Mauricio.

Inútiles fueron los intentos de un grupo componedor, que trató de acercar una terna de nombres a Bergoglio para suceder al actual ministro de Educación porteño , Mariano Narodosky, quien deberá irse antes de fin de año por el escándalo del espionaje.
Proyecto nacional golpeado

En la comitiva nacional que visitó el Vaticano con motivo del aniversario del acuerdo del Beagle con Chile, tuvo un fuerte rebote de la pelea entre Macri y Bergoglio. Los funcionarios de cancillería, que tuvieron reuniones a solas con los colaboradores del papa Benedicto XVI, escucharon un rosario de preocupaciones por el debate del matrimonio gay. Se escuchó decir que el obispo argentino tendrá que dar muchas explicaciones en su próximo viaje a Roma y que por ende, su posible futura postulación al papado quedaría debilitada.

El consultor Jaime Durán Barba insiste en que Macri tiene vivo su proyecto presidencial, pero dentro del enclave opositor de centro derecha ya nadie le cree. Le adjudican al ecuatoriano una mala estrategia, al elevarlo a candidato a presidente al ex conductor de Boca antes de prestar debida atención a la gestión municipal.

El tridente que conformó en la campaña con Francisco de Narváez y Felipe Solá está prácticamente disuelto por desavenencias personales. En el caso del "Colorado" su mirada está puesta en una alianza con Reutemann. Mientras que Solá no le perdona el poco apoyo que tuvo su figura en la última campaña.

El peronismo, que siempre huele el poder, ha resucitado la idea de un Carlos Reutemann candidato 2011 y si no esperar un turno con dedicada paciencia. Para un kirchnerismo en aparente retirada no es una buena noticia que Macri esté fuera de la pelea. En él siempre vieron al "enemigo perfecto".

2/10/09

ANIVERSARIO DEL OPUS DEI

2 de Octubre
81° Aniversario de la Fundación del Opus Dei
“La caridad hay que vivirla con todos”

Escribe: Gabriel Oliverio - MIRADOR NACIONAL

El Opus Dei fue fundado por San Josemaría Escrivá de Balaguer el 2 de octubre de 1928, en Madrid  Desde 1950 trabaja en Argentina impulsando la búsqueda de Dios en la vida de todos los días y la promoción de los más necesitados.

El 2 de octubre se celebra el 81° aniversario de la fundación del Opus Dei, institución de la Iglesia Católica, que promueve el encuentro con Dios en las actividades cotidianas, particularmente en y a través del trabajo.

Un día como hoy de 1928, San Josemaría Escrivá de Balaguer se sintió llamado por Dios a difundir el mensaje de que cada persona puede llegar a la plena unión con Dios, es decir, a la santidad, realizando con amor y por amor las tareas de todos los días. El Opus Dei está al servicio de la transmisión este mensaje.

Difundir la plenitud de la vida cristiana en todos los ambientes y circunstancias de la vida, sin cambiar de situación, ni apartarse de las personas, las ocupaciones y en el lugar en el que se ha nacido y se vive, es la novedad del Opus Dei.

“A mí no me va ni me viene; no me importa; me da igual que sea ministro o barrendero, lo único que me interesa es que se haga santo en su trabajo.” Con estas palabras, San Josemaría graficaba que el Opus Dei se ocupa únicamente de la formación espiritual de quienes lo deseen. Asimismo fomentaba siempre la comprensión y el perdón de unos para otros, siguiendo el espíritu de Jesús: “Mi respuesta no puede ser más que una: convivir, comprender, disculpar. El hecho de que alguno piense de distinta manera que yo […] no justifica de ninguna manera una actitud de enemistad personal, ni siquiera de frialdad o de indiferencia. Mi fe cristiana me dice que la caridad hay que vivirla con todos, también con los que no tienen la gracia de creer en Jesucristo. ¡Figuraos si se ha de vivir la caridad cuando, unidos por una misma sangre y una misma fe, hay divergencias en cosas opinables! Es más, como en esos terrenos nadie puede pretender estar en posesión de la verdad absoluta, el trato mutuo, lleno de afecto, es un medio concreto para aprender de los demás lo que nos pueden enseñar; y también para que los demás aprendan, si quieren, lo que cada uno de los que con él conviven le puede enseñar, que siempre es algo. No es cristiano, ni aun humano, que una familia se divida por estas cuestiones. Cuando se comprende a fondo el valor de la libertad, cuando se ama apasionadamente este don divino del alma, se ama el pluralismo que la libertad lleva consigo”. (Conversaciones con Josemaría Escrivá de Balaguer, 98).

En octubre de 2002, con ocasión de la canonización de San Josemaría –de la que se cumple el 7mo aniversario el próximo martes 6 de octubre–, el entonces prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, el cardenal Saraiva Martins, señaló la relación entre el mensaje del fundador del Opus Dei con Jesucristo, en un artículo publicado en L’Osservatore Romano: “En su universalidad, más allá de cualquier barrera de clase, de extracción cultural, de procedencia geográfica, reconocemos la huella luminosa y perenne del Evangelio”.

En 1950 llegaron los primeros fieles del Opus Dei a la Argentina. Primero se establecieron en Rosario, luego fueron a Buenos Aires y actualmente la Prelatura desarrolla su labor espiritual de manera estable en 29 diócesis de Argentina.

San Josemaría nos dice hoy a cada argentino o argentina: “Delante de Dios, que es eterno, tú y yo -sobre todo yo, que ya voy entrando en años- somos como un niño; no nos podemos dar mucha importancia. Y esto es lo bueno de nuestra vida de hombres: que somos pequeños y Dios nos ayudará a ser santos, cumpliendo nuestros deberes de estado: si eres casado, queriendo mucho a tu mujer, queriendo mucho a tus hijos, cuidándote por ellos, cuidándolos a ellos, trabajando en tu labor profesional, con sentido de justicia, siendo generoso; cumpliendo, además de los deberes de justicia, los de la caridad, que es meter el corazón en las cosas terrenas. Si no, la vida es muy dura, muy seca. Pongamos el corazón; pongamos la caridad de Cristo, y así todo es suave en la vida, no hay violencias. Y tú las violencias no las quieres; yo tampoco”.