Violentando los mas elementales principios constitucionales, el régimen populista de Cristina Kirchner lleva adelante una renovada parodia judicial, en este caso para juzgar (que en Argentina es lo mismo que condenar) a cinco personas (entre oficiales y suboficiales), que hace 40 años custodiaron un penal de alta seguridad[1], en el cual emblemáticos terroristas fueron abatidos tras dos intentos de fuga sucesivos y ahora se imputa a los militares en cuestión con el elástico argumento de que estos incurrieron en “delitos de Lesa Humanidad”.
Lo cierto, es que tras varios preparativos y tareas coordinadas y pensadas, el 15 de agosto de 1972, se produce la rimbombante fuga de guerrilleros detenidos en el citado penal de Rawson, durante la cual asesinaron a un Guardiacárcel y escaparon a toda velocidad rumbo al aeropuerto con autos que los estaban esperando. Otros fugitivos no tuvieron igual suerte, pues fueron apresados la misma noche de la fuga. El ex guerrillero del ERP Pedro Cazes Camarero, quien participó de la fuga pero formó parte del grupo que no pudo escapar recuerda: “logramos lanzar la operación después de convencer a los compañeros, pero el marmota que estaba en la puerta con el camión con el que teníamos que huir se escapó creyendo que se había podrido todo y nos dejó a pie en medio de la Patagonia”[3]. El contingente de seis terroristas con mejor suerte, escapó en automóvil rumbo al Aeropuerto de Trelew, donde advirtiendo un avión comercial que estaba en la pista a punto del despegue, lograron frenarlo, asaltarlo con la tripulación dentro, e increpar al piloto para que tuerza el destino previsto y se dirija a Chile. El piloto del avión secuestrado, intentó resistirse. Dijo: “No hay combustible para llegar a Puerto Montt” (Chile). Encañonándolo, Santucho respondió: ´Pues habrá que llegar igual`”[4]. Los terroristas que huyeron, además de Santucho fueron delincuentes relevantes como Roberto Quieto (FAR), Marcos Osatinsky (FAR), Fernando Vaca Narvaja (Montoneros), Domingo Menna (ERP) y Enrique Gorriarán Merlo (ERP). Una vez en Chile, recibieron una afectuosa bienvenida (se hospedaron en dependencias gubernamentales) por parte del régimen marxista de Salvador Allende. Fue allí donde Allende le regaló un arma de fuego a Santucho, para que prosiga en su hidalga tarea de asesinar opositores[5]. El apoyo y devoción de Allende a los guerrilleros era tan enfático, que éste mismo “había dispuesto el suministro regular de fondos para las guerrillas argentinas y uruguayas”[6]. Incluso, el MIR (organización terrorista chilena que forjaría una alianza con el ERP y posteriormente enviaría tropas de apoyo a Tucumán), por pedido del dictador chileno formaría parte de su custodia personal en 1970[7].
Ya en Chile, los terroristas debieron pasar varias horas de incertidumbre, pues le solicitaron a Allende que los enviara a Cuba (país en donde el ERP y el MIR recibían entrenamiento y logística), mientras que el gobierno argentino había pedido al de Chile la extradición de los terroristas. El dictador Allende se vio en la encrucijada de apañarlos y afectar las relaciones bilaterales con Argentina, o entregarlos y contrariar sus simpatías ideológicas para con el terrorismo marxista. Pudo más lo segundo, y los fugitivos viajaron al totalitarismo de Cuba, donde los esperaba alborozado uno de sus principales aliados del orden local, el inefable Eduardo Luis Duhalde, que en los años 80` fuera fundador de la organización homicida MTP[8] (Movimiento Todos por la Patria) que atentara contra la democracia en 1989 asesinando a 12 soldados y hasta su deceso en el 2012 fue Secretario de DDHH. del kirchnerismo.
Lo cierto es que el día 22 de agosto de 1972 (una semana después de la mencionada fuga a Chile), 19 terroristas que seguían detenidos en Trelew pretendieron un renovado intento de huida, en cuyo contexto cayeron abatidos 16 de los 19 guerrilleros.
Sectores partidarios del terrorismo por su parte, fabricaron otra versión de los hechos y alegaron que no hubo tal intento de fuga sino que los “16 terroristas fueron ejecutados”. Relato curioso, dado que los presuntos “fusiladores” llevaron tres sobrevivientes del enfrentamiento al Hospital Militar, y así estos pudieron salvar sus vidas tras quedar heridos en el combate. Vale señalar que de los 16 guerrilleros abatidos, 13 pertenecían al ERP y el resto a Montoneros y FAP.
Pero más allá de especulaciones historiográficas (o historietísticas), vale efectuar algunas consideraciones en torno a las irregularidades gravísimas del “juicio” que se impone contra los custodios del penal:
2) Las personas a las que hoy se intenta “juzgar” ya fueron exculpadas por la justicia en 1973 (de modo que se está violando el principio constitucional de “cosa juzgada”).
3) Se está violando además el principio de ley penal vigente o de irretroactividad (dado que no existía la tipificación de “Lesa Humanidad” en 1972 en el derecho argentino y solo cabría aplicar la de entonces).
4) Cuando se habla del hecho como “terrorismo de Estado”, es obvio que esta denominación le corresponde a los miembros del ERP y Montoneros que participaron de la embestida, puesto que como es público y notorio, contaron con apoyo y cobijo de los Estados de Chile y Cuba.
De esos 25 casos (entre los 6 que escaparon a Chile y los 19 restantes de los cuales murieron 16 en el segundo intento de fuga), al día de la fecha solo vive el ex terrorista montonero Fernando Vaca Narvaja, que no solo no está preso sino que fue indultado por Carlos Menem y hoy es funcionario kirchnerista.
En tiempos de tanto revisionismo y de tanto indagar en el pasado: ¿el Estado kirchnerista se ocupó por juzgar a los terroristas alguna vez?. Jamás!, solo persiguió con los atropellos jurídicos ya señalados a quienes los combatieron victoriosos.
Ocurre que en la Argentina se juzga y escribe la historia con el mismo rigor y la misma seriedad institucional con la que ese mismo Estado mide la inflación, imprime billetes con Amado Boudou, mantiene y controla el funcionamiento de los trenes, de las Aerolíneas o construye viviendas con Hebe de Bonafini.
[1] El primer intento donde escapan 6 terroristas se dio en el Penal de Rawson y los detenidos que no lograron escapar fueron trasladados a la Base Naval Almirante Zar de Trelew. Estos últimos días después intentaron desde allí un segundo escape en el que fueron abatidos.
[2] Ver Maria Seoane; Todo o nada. La historia secreta y pública de Mario Roberto Santucho, el jefe guerrillero de los años setenta. Editorial Sudamericana. 2003. Página Pág. 144
[3] Gaviotas Blindadas, Historias del PRT-ERP, Mascaró Cine Americano, Filme Documental, primera parte
[4] Citado en Maria Seoane; Todo o nada. La historia secreta y pública de Mario Roberto Santucho, el jefe guerrillero de los años setenta. Editorial Sudamericana. 2003. Página 173
[5] Ver Maria Seoane; Todo o nada. La historia secreta y pública de Mario Roberto Santucho, el jefe guerrillero de los años setenta. Editorial Sudamericana. 2003. Página 178, ver también Julio Santucho, Los Ultimos Gurevaristas.
[6] Carlos Manuel Acuña. Por amor al Odio, T II, Ediciones del Pórtico, página 358
[7] Ver Maria Seoane; Todo o nada. La historia secreta y pública de Mario Roberto Santucho, el jefe guerrillero de los años setenta. Editorial Sudamericana. 2003. Página 185
[8] Ver Enrique Gorriarán Merlo: Memorias de Gorriarán Merlo. De los Setenta a La Tablada. Editorial Planeta
[9] El artículo 7 del Tratado de Roma (que forma parte del derecho argentino recién a partir del 2001) señala que delito de Lesa Humanidad es “un ataque sistemático o generalizado con una población civil, sea que este provenga del Estado o una organización”
[10] Así lo confirmó la Cámara Federal alfonsinista en 1985 en el famoso Juicio a los Comandantes






